MARSELLA, UN LUGAR DE CAFÉ


Si deseas saber sobre el proyecto de los niños CAFETERITOS DE MARSELLA pincha sobre el enlace.

El café es parte del corazón de Colombia, una realidad que sobrepasa sus fronteras extendiéndose por los cinco continentes. Quién no ha oído allá donde esté hablar del café colombiano.


El café es la bebida que se obtiene a partir de las semillas tostadas y molidas de los frutos de la planta del café. Es una bebida altamente estimulante por su contenido de cafeína. Suele tomarse durante el desayuno, después de éste o incluso como único desayuno, aunque también se acostumbra tomarlo después de las comidas o cenas para charlar o sólo por costumbre. Es una de las bebidas sin alcohol más socializadoras en muchos países. Las formas más populares de tomarlo son negro y con leche (con o sin azúcar); también se le suele añadir crema o nata, leche condensada, chocolate o algún licor ya dependiendo de la receta pues hay muchas maneras de prepararlo. Se sirve habitualmente caliente, pero también se toma frío o con hielo. En España, Portugal, Paraguay, Brasil y Río de la Plata es frecuente el consumo de café torrado o torrefacto, es decir, tostado en presencia de azúcar.

La planta se cultiva principalmente en países tropicales y subtropicales. Brasil concentra poco más de un tercio de la producción mundial. Los granos del café son uno de los principales productos de origen agrícola que se comercializan en los mercados internacionales y a menudo supone una gran contribución a los rubros de exportación de las regiones productoras.
El cultivo del café está culturalmente ligado a la historia y al progreso de muchos países que lo han producido por más de un siglo. Durante el periodo 2012/2013 se produjeron 8.7 millones de toneladas de café, de los cuales se exportó aproximadamente un 80% por un valor de 19 100 millones de dólares, mientras que el valor bruto de la industria total asociada al comercio del café se estima en 173 400 millones de dólares. Actualmente, más de veinticinco millones de fincas familiares en unos ochenta países cultivan alrededor de quince mil millones de cafetos, cuya producción termina en los 2.250 millones de tazas de café que se consumen a diario.
Un café, cafetería o bistró es un establecimiento dedicado a la venta de café y algunos alimentos.

Cafeto
Los cafetos son arbustos de las regiones tropicales del género Coffea, de la familia de los rubiáceos. Tienen hojas persistentes y opuestas y bajo un poco de sombra crecen mejor. Comúnmente se cultivan en las regiones tropicales y ecuatoriales, donde siempre es primavera o verano. La época de floración es al comienzo de la temporada de lluvias; sus flores son blancas y perfumadas. Después de ocho o nueve meses aparecen los frutos, que son bayas rojas, brillantes y carnosas que asemejan a las cerezas. Con cada lluvia florecen, razón por la cual se pueden encontrar flores, frutos verdes y frutos maduros simultáneamente, por lo que se debe tener mucho cuidado al recoger los frutos.
Los frutos son carnosos, rojos o púrpuras, rara vez amarillos. Se conocen como cerezas de café; tienen dos núcleos, cada uno de ellos con un grano de café. El grano de café es la semilla de la planta, que se encuentra en el interior de la baya. La baya contiene dos semillas envueltas por una membrana semirrígida transparente, llamada pergamino, que es la pared del núcleo, y un mesocarpio rico en mucílago, que es una capa de pulpa azucarada. Una vez retirado, el grano de café verde se observa rodeado de una piel plateada adherida, que se corresponde con el de la semilla.

Especies del café
De las más de cien especies que pertenecen al género Coffea, se usan principalmente solo dos para la preparación de la bebida: Coffea arábica y 'Coffea canephora'. La primera especie abarca casi tres cuartas partes de la producción mundial y se cultiva principalmente en Centro y Sudamérica desde México hasta Perú:

Coffea arábica, cafeto arabica o arábico o simplemente café arábigo, es la más cultivada desde la antigüedad. Representa el 75% de la producción mundial de café. Produce un café fino y aromático, y necesita un clima fresco. El cultivo del cafeto arábica es más delicado, menos productivo y está reservado a tierras altas de montaña, entre 900 y 2.000 msnm. Originario de Etiopía (5.2%), hoy en día los diez países con mayor producción, según las estadísticas del 2013 son: Brasil (38.7%), Vietnam (21.66%), Indonesia (9.2%), Colombia (8.58%), India (4.09%), Perú (3.31%), Honduras (3.31%), México (3.07%) y Uganda (2.83%).5 Además también son productores Bolivia, Camerún, Costa Rica, Cuba, El Salvador, Ecuador, Guatemala, Haití, la isla de Java, Jamaica, Kenia, Nicaragua, Panamá, Puerto Rico, República Dominicana, Tanzania y Venezuela.

Coffea canephora o cafeto robusta ofrece una bebida rica en cafeína; fuerte y más ácido, usualmente usado para la fabricación de café soluble o instantáneo y mezclas. El robusta se adapta a terrenos llanos.



Si deseas saber sobre el proyecto de los niños CAFETERITOS DE MARSELLA pincha sobre el enlace.


..................................................................





El Eje Cafetero, llamado también Triángulo del Café, es una región geográficaculturaleconómica y ecológica de Colombia ubicada en los departamentos de CaldasRisaraldaQuindío, la región nororiental del Valle del Cauca, toda la región del suroeste de Antioquia y el noroccidente del Tolima, y las ciudades capitales de los tres primeros departamentos mencionados (ManizalesPereira y Armenia, respectivamente) siendo Pereira la ciudad más poblada de la región, con su área metropolitana de Centro Occidente, con más de 850 000 habitantes Esta región fue una notable productora de caucho, a comienzos del siglo XX pero luego se dedicó al café.
En años recientes, por la importancia de esta región en la economía de Colombia y para reconocer el paisaje y la cultura más representativa del Eje cafetero, se procedió a declarar una parte de esta región como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 2011, al cual se le ha denominado Paisaje Cultural Cafetero

El grano de café se comenzó a cultivar comercialmente en Colombia en el municipio de Salazar de Las PalmasNorte de Santander, y durante el siglo XX fue el producto primordial dentro de las exportaciones colombianas. A la región del Eje cafetero llegó a través de la migración poblacional conocida como colonización antioqueña.
En 1999 representó un 3,7% del producto interno bruto nacional y un 37% del empleo agrícola. Los principales departamentos productores de café son: Antioquia, Caldas, Cauca, Cundinamarca, Huila, Nariño, Norte de Santander, Quindío, Risaralda, Tolima y Valle del Cauca.

.........................................................




MARSELLA

Marsella es una pequeña población de 13.000 habitantes del eje cafetero, pertenece al departamento de Risaralda y dista de su capital, Pereira, treinta kilómetros. Gran parte de su economia gira alrededor del café.


                        

                        

Nuestro agradecimiento a D. José María González Salazar por hablarnos del café de Marsella y por, en compañia de su hijo Miguel mostrarnos su finca.

                 

Café Bourbon amarillo.































Datos importantes de la Caficultura de Marsella: 4900 hectáreas sembradas de café, 1400 fincas, y 1150 familias cafeteras con una 95% de su área sembrada en cafetales jóvenes y el 88% sembrada en variedades resistentes a la Roya del café.





                              Secadero parabólico del café.

Café Bourbon listo para la cosecha.                                                             



Años de esplendor del café en Marsella en los que ocupaba gran parte de sus calles.




































                 ------------------------------------------------------------------------------------

Si deseas saber sobre el proyecto de los niños CAFETERITOS DE MARSELLA pincha sobre el enlace.




CATA DE CAFÉ / CARACTERÍSTICAS A EVALUAR EN UN CAFÉ

Artículo de la web: http://www.federacioncafe.com/Publico/ElCafe/caracteristicas.asp#

Un café es algo más que una bebida fuerte o floja, suave o amarga, adjetivos con los que salimos habitualmente del paso si se nos pide la opinión sobre un café. Cuando se tiene la curiosidad de examinar sus sutiles placeres gastronómicos y adentrarse en los variados matices y sensaciones que pueden desprenderse de una taza de café, surge un mundo complejo del que a menudo nos faltan palabras y adjetivos para describir sus cambiantes aromas, su amplia gama de sabores, su tacto, su untuosidad, su permanencia...
Para examinar un café existen cuatro ópticas principales:
1.
Apreciaciones visuales.
El color es la característica más determinante. Puede ir desde un marrón claro hasta casi el negro, dependiendo de la caramelización de los azúcares del café durante la operación del tostado. A más tostado, más oscuro. El color puede ser limpio, claro, luminoso, o por contra, mate o apagado.

Aspecto de la infusión. Se nos puede presentar nítida o turbia debido a partículas insolubles en suspensión. Puede ser densa o débil.
Cada variedad de café, en su grado adecuado de tostado, tiene unas características específicas de color o aspecto que no siempre son determinantes de su calidad, pero sí sirven para identificarla. Si coinciden con el patrón del café que deseamos, vamos por buen camino.
2.
Características olfativas. Aromas.
Con las fosas nasales captamos las emanaciones de la bebida, siendo el olor uno de los condicionantes del gusto. Una persona experta puede llegar a diferenciar hasta 4.000 olores distintos, facultad que se adquiere a través de una práctica inteligente, y que se reduce considerablemente en el caso de los fumadores o pasajeramente por causa de enfermedades gripales o similares.
Existen muchas clasificaciones de las características olfativas, pero si nos ceñimos al terreno del café, nos será muy útil la siguiente:
Las que constituyen su fragancia.
Provienen principalmente de la variedad de la planta, de la tierra en que se ha criado, de su cultivo y de su beneficio (separación de la piel y pulpa del fruto del café). Las fragancias del café pueden ser florales, afrutadas, vegetales y herbáceas.
Las que dan origen al aroma.
Nacen habitualmente durante el proceso del tostado del café, momento durante el cual el grano verde se transforma totalmente, apareciendo más de 700 componentes aromáticos distintos. Los aromas del café podemos clasificarlos en frutos secos, acaramelados, achocolatados, jarabes y cereales.
Compuestos derivados de la destilación.
Son percibidos en el retrogusto, sensación que permanece en la boca después de probar la infusión, y los podemos clasificar en terpenos (trementina, achicoria, orégano...), especies (nuez moscada, pimienta...) y carbones (humo, brea, tabaco...).
Percibimos los aromas con grados distintos de intensidad y cada una de las características citadas anteriormente puede ser captada de forma fuerte o débil, intensa o evanescente, franca o alterada, neta o imprecisa...
3.
Características gustativas. Sabores.
El sabor es una sensación global, suma de cuatro factores básicos: En mayor o menor medida, encontraremos estos cuatro factores en todos los cafés, y son producidos por los siguientes componentes:
Dulce:
Proteínas y Carbohidratos
Salado:
Potasio, Fósforo, Calcio
Ácido:
Clorogénico, Cítrico, Tartárico, Málico
Amargo:
Cafeína, Fenoles, Trigonelina
La lengua es el órgano sensor de los sabores. Percibimos los sabores dulces en la punta, los salados en los laterales anteriores, los ácidos en la parte lateral y los amargos en la parte posterior. Si no hemos reparado nunca en ello, podemos hacer una fácil y rápida prueba con un poco de azúcar, limón, sal y bitter.
Los sabores no los percibimos inicialmente a la vez: los primeros en aparecer, de forma instantánea, son los dulces, les siguen los salados y ácidos, y a los 10 segundos llegan los componentes amargos.

Debemos llamar la atención sobre el hecho de que la acidez es una cualidad positiva en el café, es la expresión de su viveza. Sin ella un café aparece plano y con poca personalidad.

La sensación de sabor del café es una combinación de los factores citados, que los catadores profesionales han subdividido en seis sabores primarios: Acidoso (ej. Kenia AA, Colombias), Meloso (ej. Papua A, Hawai Kona), Vinoso (ej. Arábicas no lavados), Blando (ej. Centroamericanos lavados, de baja altitud), Mordaz (ej. Robustas), Agriados (ej. Brasil Minas).
4.
Aspectos táctiles. Cuerpo.
El cuerpo es un aspecto fundamental para valorar una taza de café, que no debemos confundir con la sensación de fortaleza del gusto. El cuerpo es una sensación táctil causada por la densidad de la bebida y por los elementos en suspensión, esencialmente grasas y aceites. En función de su mayor o menor contenido de grasas en suspensión un café lo podemos calificar de grueso o mantecoso,liso, y delgado o acuoso.

..............................



CATA DE CAFÉ / CATA A LA BRASILEÑA 

Es el mejor y más extendido sistema para catar cafés. De hecho no se cata un café terminado, listo para tomar, sino una ligera infusión que permite evaluar fácilmente la mayoría de características de este producto.

Los cafés a catar deben ser presentados en todas sus formas: en una bandejita el grano verde, en otra el grano tostado y finalmente la infusión, de la que hay que disponer al menos de dos tazas de cada variedad por persona.

La cata empieza valorando la fragancia del café molido en donde lo primero que se descubre es la frescura del café y ofrece indicios de lo que hallaremos después al analizar la infusión.

La infusión se prepara en una taza alta transparente, con tapa, en donde se echan 8 gramos de café tostado molido a los que se añaden después 150 cc de agua a punto de hervir. El agua no debe aportar ningún gusto, siendo la mineral la mejor para esta prueba. Nunca echaremos azúcar, pues no estamos tomando café: estamos realizando una cata. El café inicialmente flota, formando como una costra que paulatinamente se hundirá. A los tres minutos, se remueve con la cucharilla, se separa el poco café que aún flote y se empieza la fase principal de la cata.

La cucharilla a utilizar es especial: debe ser grande, de amplia y redonda cazoleta, plateada. Llenamos la cucharilla mediada de líquido y lo sorbemos violentamente a través de un pequeño orificio que formaremos con los labios de forma que se expanda por la boca como si fuera un vaporizador. Unos pocos segundos bastan para captar el detalle buscado, escupiendo después el café sorbido. Tras enjuagarse la boca con agua mineral, repetiremos el sorbo, concentrándonos cada vez en una característica, siguiendo el orden de la Hoja de Control de la Cata.

En esta hoja se irá anotando, para cada muestra, nuestra valoración de cada una de las características principales que definen un café, dando una puntuación de 1 a 10, y pudiendo añadir un pequeño comentario.

La mejor manera de oler la infusión es mojando la cucharilla y colocándola horizontalmente sobre la taza, con la parte convexa hacia arriba. Al acercar la nariz, captaremos intensamente los vapores de la infusión.

Una cata no es una competición y no debe producir cansancio, limitándose a cuatro o cinco el número de variedades a valorar. Al contrario de otras catas, como la de los vinos por ejemplo, el café es muy persistente y si la prueba se prolonga en demasía, se llega a embotar el gusto o al menos dificultar la objetividad de la prueba.










No hay comentarios:

Publicar un comentario